CIMAS
CIMA Nº 31: MONTE TITANO (SAN MARINO)
SAN MARINO
MONTE TITANO
23/11/2025
ALTITUD
739 m
ÀLEX PORTERO Y ANDREU LÓPEZ
NIVEL DIFICULTAD
BAJO
CRÓNICA
Nos conocemos con Àlex Portero desde el año 2012 momento en que empezamos a compartir caminos profesionales en una empresa de consultoría financiera en Barcelona. Siempre me ha costado laboralmente trabajar en equipo si bien con Àlex desde el primer momento tuvimos una gran sintonía y entendimiento. En los inicios únicamente compartimos planes de negocio, Due Diligences, planes de reestructuración de deuda, valoraciones de negocio entre otros por seguidamente, compartir un viaje a Egipto en plena primavera árabe, que supuso un antes y un después en nuestra relación con anécdotas que recordaremos para siempre.
Dejé la empresa en la que trabajábamos en abril de 2014 y si bien dejamos de compartir el día a día y los informes financieros, la amistad perduró y desde entonces hemos compartido algún viaje más, cenas, alguna fiesta, Àlex me ha acompañado también en alguna salida por la montaña y upps me olvidaba… también compartimos un viaje a San Marino así que basta preliminares y pasamos a la acción.
Paso para buscar a Àlex por la localidad de Esplugues donde vive con su pareja Carla y sus dos hijos: Paula y Gerard. Es sábado, son las 6:30 de la mañana y vamos en dirección a la terminal 2 del aeropuerto Josep Tarradellas. Es la segunda vez este mes que acudo y pienso que me plantearé en serio pedir algún “free pass” o cualquier trato especial a AENA… yendo a aspectos más serios, a las 8:50 nos elevamos del suelo con un vuelo de Ryanair rumbo a Bolonia.
Esta vez el coche de alquiler no es con la compañía Europcar (muy cara, extremadamente cara, la sucursal de Bolonia) y la escogida es Gold Car. Con nuestro Ford Puma nos dirigimos al centro de la ciudad que, por cierto, este fin de semana se encuentra especialmente concurrido en tanto que acoge la final de la Copa Davis de tenis.
Disfrutamos de un bonito a la vez que gélido paseo por uno de los centros urbanos medievales más grandes y mejor conservados de Europa. También nos llaman mucho la atención los famosos pórticos que en 2021 recibieron el prestigioso reconocimiento de la UNESCO por su valor artístico y sociocultural. Con una longitud total de 62 kilómetros, 42 de ellos en el centro histórico, los pórticos de Bolonia, junto con las torres, son el símbolo de la ciudad y han sido el punto de encuentro y social de la capital de Emilia-Romaña durante siglos. Y no podemos abandonar Bolonia sin antes pasar por la Universidad de Bolonia que fundada en 1088 es la universidad más antigua del mundo occidental.
Al anochecer llegamos a la localidad de Rimini que para nosotros tendrá una finalidad meramente de alojamiento. Es una ciudad costera que en la temporada de verano ve cómo sus playas se encuentran masificadas y concurridas de bañistas. No es el caso de este viaje, estamos en pleno mes de noviembre y la amplia oferta hotelera y pocos turistas, nos permitirán obtener precios muy competitivos a la vez que buena calidad. Buena relación calidad-precio que no habríamos encontrado en San Marino con una oferta mucho más limitada de plazas hoteleras y, por tanto, precios más caros. Y creo que después de este análisis económico de la economía local nos hemos ganado la cena.
Cenamos una pizza que no es la mejor del mundo y hablamos un poco con Àlex de cómo organizar el día de mañana en la República de San Marino. Y no nos alargamos más que hace horas que transitamos y ya es hora de ponerse en posición horizontal.
Desayunamos en el hotel y una vez alimentados ponemos rumbo a la República de San Marino de la que nos separan unos 40 minutos en coche. San Marino es una rareza, un microestado montañoso rodeado de la zona norte central de Italia que es independiente desde el 301 DC. En las vertientes del monte Titano, se ubica la capital, también llamada San Marino, conocida por su antigua ciudad amurallada medieval y las estrechas calles con adoquines. Son famosas, las Tres Torres, ciudadelas similares a castillos que datan del siglo XI y que se ubican sobre las cimas circundantes del monte Titano. La República de San Marino cuenta con únicamente 34.000 habitantes y un Parlamento formado por 60 integrantes y en el que, como curiosidad, hay dos jefes de Estado que se alternan en el poder por períodos de 6 meses. No tiene recursos estratégicos importantes (ni petróleo, ni oro, ni puerto) y conquistarla tendría un coste superior al que valdría el país así que larga vida a la independencia de la República de San Marino.
Y cuando en el horizonte divisamos un accidente geográfico en el paisaje que no puede ser otro que el Monte Titano nos llevamos una sorpresa que a pesar de ir sumando años siempre es agradable y hace ilusión de ver: la montaña está cubierta de nieve.
La ruta urbana que hemos planificado de 6 kilómetros tiene pues un invitado sorpresa de última hora (ha nevado durante la pasada noche) que, si bien convierte la ciudad medieval y sus torres en un entorno de cuento, nos hace progresar por las calles de la ciudad con extrema cautela en tanto hay tramos con hielo que son muy peligrosos. Las Tres Torres se suceden en una distancia de menos de 2 kilómetros y es la segunda torre la que presenta una altura más elevada y al mismo tiempo techo del país con 739 metros donde inmortalizamos el momento con Álex haciéndonos algunas fotografías con la bandera del país.
La ruta no es larga y nos sobran un par de horas por la tarde que invertimos en visitar algún museo como el de la Moneda y el Sello (museo diferente, recomendable) que se encuentra incluido en la entrada general que nos ha permitido visitar el conjunto amurallado, así como las Tres Torres. Cuando la luz del día va escaseando, damos por finalizada nuestra visita a esta curiosa república. Destinar un día es más que suficiente para hacerse una idea de cómo es el país, un país muy orientado a los servicios y al comercio con múltiples tiendas de souvenirs, de venta de perfumes, así como de armas entre otros.
Esta salida con Àlex es bastante corta, de 3 días únicamente, si bien nos permite desconectar del día a día, divertirnos y al mismo tiempo conocer un poco de mundo. Es mi cumbre número 31 en el contexto de TSOW y me gusta que en el proyecto se vayan incorporando nuevas caras que han formado y forman parte de mi vida. Hoy es la última cena y escogemos un restaurante que esté a la altura. Ni que decir tiene que la traca final la hacemos comiendo pasta, pero es que en esto los italianos son los reyes.
Nos despertamos a una hora generosa y una vez desayunado hacemos el registro de salida del hotel y vamos a conocer la infinita playa de Rimini que sinceramente me estresa. Presenta diferentes secciones numeradas donde en cada una se ubica un chiringuito, cientos de hamacas, una pista de voley arena, parques infantiles, vestuarios y casitas para guardar material… no quiero ni imaginarlo en verano.
Mientras desayunábamos nos hemos dado cuenta de que entre Rimini y Bolonia está la ciudad de Imola. Imola es famosa por ser la sede durante años del Gran Premio de la F1 de automovilismo así que si bien ni a Àlex ni a la persona que escribe estas líneas somos grandes amantes del mundo del motor, tenemos curiosidad para ir a visitarlo.
La región de Emilia – Romaña se caracteriza por ser un importe “hub” de automovilismo y marcas como Ferrari, Maserati, Lamorghini tienen su sede social y éste fue uno de los factores que impulsaron la creación del circuito.
Llegados a Imola no se puede ver demasiado del circuito ya que la mayor parte de los accesos están restringidos incluso el acceso al museo, que se encuentra en obras. A pesar de esta limitación, podemos pasear por un área verde en la que como curiosidad figura una estatua, así como múltiples dedicatorias que homenajean a la figura de la leyenda brasileña y 3 veces campeón del mundo Ayrton Senna quien trágicamente perdió la vida en un accidente mientras competía en el circuito.
Abandonamos Imola y ponemos rumbo al aeropuerto. Dejamos el coche en las áreas de devolución estipuladas por Gold Car y vamos a pasar los controles de seguridad, así como a esperar nuestro vuelo Ryanair de vuelta que es una auténtica ganga ya que la ida y vuelta nos salen por únicamente 44,50 euros.
Ha sido una salida breve si bien cuando llegamos a Barcelona nos da la sensación de que llevamos una semana fuera así que señal de que el viaje nos ha ido muy bien a los dos para desconectar. El día a día de Àlex le deja poco tiempo libre, pero hemos encontrado un espacio en el calendario para que haga su debut en TSOW. Es una de mis grandes amistades así que muy contento de que haya sido co-protagonista de este capítulo 31. Y nada, terminan los viajes / escapadas europeas para este año 2025 y vamos preparando el “countdown” para la expedición Aconcagua – Ojos del Salado.
GALERÍA










